La tenebrosa historia de Charlie Noonan

La historia de Charlie Noonan contribuyó en buena parte a seguir dándole mala fama al ya gris estado de Oklahoma, se dice que incluso Lovecraft se inspiró en esta historia para varios cuentos, con la diferencia de que la historia en sí, no es ningún cuento para los habitantes de este estado. 



Tanto si es verdadera o falsa, se trata de una de las cosas más escalofriantes que se pueden encontrar en internet.

Charlie Noonan era un folclorista amateur, para entender esto tenemos que saber que es folclore, que es el conocimiento o la expresión de la cultura de un pueblo, sus tradiciones, costumbres, música, historias, leyendas e inclusive sus supersticiones, en esta zona de los Estados Unidos el folclore es muy rico y un folclorista entonces sería un estudioso o especialista de estos temas.


Entre los años 20 o 30, el señor Charlie Noonan se dedicaba a la rama del folclore más dedicada a los mitos y supersticiones populares, un día escucho la historia de una extraña mujer, supuestamente granjera que vivía sola, totalmente apartada en el área rural del estado de Oklahoma y que los pobladores que vivían más o menos cerca le tenían pavor.



Parece ser que ni siquiera la policía se acercaba por allí, decían que la señora no era una mujer si no algo raro escondiéndose debajo de sus ropajes y que siempre iba acompañada de un pastor alemán enorme.


Esta historia que fascinó a Charlie significaba toda una oportunidad, por un lado, estaba ligado a su línea de trabajo, la superstición de la gente, de pobladores, de lugareños ignorantes que no habían accedido a una educación más compleja y profunda, pero por el otro no se trataba de algo estrictamente folclórico, se trataba de un hecho que estaba ocurriendo en ese mismo momento.


Viajó hasta el estado de Oklahoma para recorrer las largas rutas, alejarse de la civilización, entrevistarse con los pobladores, adentrarse aún más en los campos y conocer a la señora que tanto temían, para entrevistarla y registrar el evento de primera mano, lamentablemente el señor Charlie Noonan no fue visto nunca más.


Aproximadamente 10 años más tarde su mujer, que ya se había hecho a la idea de su viudedad, fue contactada por un prestamista de una casa de empeños quien, por increíble que suene, recordó cuando hacía 10 años leyó sobre la desaparición de su marido en un periódico de Dallas, su memoria se activó cuando hasta su tienda llegó una cámara fotográfica, ¿Como la relacionó?, simple, en el estuche de la cámara se hallaba escrito el nombre de Charlie Noonan.


Al parecer la cámara se la vendió un itinerante de esos que van y vienen y que según dijo la había adquirido a precio de ganga en Oklahoma. El texano hizo lo que en aquella época debió ser una aparatosa investigación y envió el estuche con una caballerosa nota a la señora de Noonan.


La viuda al examinar la cámara de su marido encontró el rollo dentro y lo mandó a revelar con una esperanza tardía de poder averiguar alguna pista sobre el paradero de su marido. Lo que vas a ver a continuación es la única foto que había en el rollo:


 
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